S?bado, 29 de septiembre de 2012

LA BANCA, EL FRAUDE FISCAL Y EL NEW YORK TIMES, 

articulo de Vicenç Navarro.


El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio
Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de
España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras
de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos,además de en
España. En EE..UU. el Banco de Santander es propietario de Sovereign
Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el
comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así
como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador
de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del
país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el
diario más influyente de EE.UU. y uno de los más influyentes del mundo.
Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo,
sobre el expresidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así
en el caso Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte
de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas
desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de
tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a
las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal
banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió
publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha
banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos
habíanada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia,
con grandes nombres de la vida política y empresarial (entre ellos, por
cierto,el padre del President de la Generalitat, el Sr. Artur Mas; José María
Aznar; Dolores Cospedal; Rodrigo Rato; Narcís Serra; Eduardo Zaplana;
MiguelBoyer; José Folgado; Carlos Solchaga; Josep Piqué; Rafael Arias-Salgado;
Pío Cabanillas; Isabel Tocino; Jordi Sevilla; Josu Jon Imaz; José María
Michavila; Juan Miguel Villar Mir; Anna Birulés; Abel Matutes; Julián
García Vargas; Ángel Acebes; Eduardo Serra; Marcelino Oreja...). Según el New
York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las
grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es
enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude
fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de
euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no
ingresa.
Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto
público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de
euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del
Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con
dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se
gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no
se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos
colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el
Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de
investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y
profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa -según los
técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el  8 % del fraude
fiscal total. Es también conocida la intervención de autoridades públicas para
proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia
Tributaria.
El caso más conocido es la gestión realizada por la exVicepresidenta del
Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales
investigaciones.
Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace
dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo
investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, "el
Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez,
ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su
presentación al tribunal". Una medida que juega a favor de los fraudulentos es
la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación.
Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª
Aznar, que en un momento de franqueza admitió que "los ricos no pagan impuestos
en España". Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal
de los súperricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no
pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El
Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado
que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor
testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal
argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora
la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en
España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son
mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000
millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del
Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el
Estadoespañol está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal
y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre
tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista
de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que
señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander
gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los
sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo
comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos -
aclara el Sr. Salvador Arancibia- "...medidas de enorme importancia en un
momento como el actual, donde los medios están en una situación
financiera muy delicada". De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva
a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York
Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que
llaman "libertad de prensa".


Tags: Fraude fiscal en España

Publicado por jotatese @ 13:19  | Art?culos Varios
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