Mi?rcoles, 17 de noviembre de 2010

RECUERDOS  DEL  CAMINO

Hace unos años, concretamente en 2005, después de numerosas conversaciones y  deliberaciones mantenidas, como ha de ser, alrededor de una mesa degustando buenas viandas, llegamos a la decisión de emprender un viaje que no por  ser bastante habitual dejaba de ser interesante. La nueva experiencia que nos habíamos planteado como reto no era ni más ni menos que realizar el Camino de Santiago a pie.

Evidentemente empezamos a hacer acopio de información y la verdad es que se nos presentó delante de nosotros un amplio abanico de posibilidades en cuanto a los itinerarios a seguir, pues existen varias alternativas de realizarlo.  Como estaba claro que un componente, o más que eso, un limitador importantísimo para la aventura era el tiempo del que disponíamos, después de analizar la situación decidimos hacer el llamado camino francés comenzando a caminar desde Ponferrada. En total y dividiendo los kilómetros que separan este punto de Santiago de Compostela, la meta final, decidimos realizar el trayecto en ocho etapas.

Para resumir el evento diré que fueron ocho días llenos de maravillosas experiencias para todos los componentes del grupo (al final solo lo hicimos dos parejas ya que el resto de los componentes del grupo habitual se lo impidieron asuntos personales y laborales) y tanto las imágenes del camino como todas las vivencias que durante ese tiempo experimentamos  quedaron archivadas en nuestras memorias para siempre.

 Esos mismos recuerdos  son los que ahora me han hecho tomar la decisión de volver a ese camino, aunque en esta ocasión acompañado de dos amigos y sus respectivas bicicletas. Ya en su momento, cuando recorría esos maravillosos parajes a pie, comenzó a rondarme por la cabeza  que la experiencia podría ser también interesante y diferente utilizando el pedaleo.

Pues bien. Ha llegado el momento de empezar a hacer planes, a mirar itinerarios, a plantearse las etapas, a pensar en lo que es necesario o no, a desestimar lo prescindible y concretar de lo que no se puede prescindir, a consultar a los entendidos y en fin, a comenzar a disfrutar del sueño del recorrido sin olvidarse del entrenamiento físico, que a buen seguro vamos a necesitar, sobre todo en las bestiales subidas que te llevan a O Cebreiro.

La idea, en principio, y si no hay ningún impedimento, es la de tal y como se vayan desarrollando las etapas contarlo a través de este medio, de manera que quien quiera pueda seguir las vicisitudes diarias de los tres bicigrinos (acepción para denominar al peregrino que hace el recorrido en bicicleta según Tomás Sánchez, conocido y convecino nuestro).

De momento, y hasta que llegue el día de comenzar el sufrimiento del pedaleo, dejo las teclas descansar hasta que haya tema para seguir contando.

JTS

NOTA: 

*** De momento, el ansiado viaje, muy a pesar nuestro, se ha cancelado. Veremos si más adelante será posible. ***

 

 

 

 


Tags: El Camino de Santiago

Publicado por jotatese @ 18:16  | El Camino de Santiago
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